Este apartado de Boda Marroquí va a ser un poco más largo
de lo habitual, ya que es un tema que me entusiasma personalmente... Empecemos!
El mundo de la moda no solo está presente
en nuestro día a día sino que también nos acompaña en los que algunos llaman
“el día más importante de su vida”, las bodas. Más o menos todos
conocemos cómo es una boda en el mundo occidental: vestidos blancos, ramos de
flores, centros de mesa, iglesias -o ayuntamientos- engalanados, etc. Pero,
¿cuantos conocen la ceremonia de una moda musulmana? y lo que para nosotros es
más importante ¿cómo se viste la novia para este día tan especial?
Las bodas en el mundo islámico no duran un
día, sino tres. Hay un momento previo a la boda, después está el día del
casamiento y por último se realizan unas celebraciones posteriores al
matrimonio. Como era de esperar las novias no usan el mismo traje para todas
estas fiestas sino que tienen uno para cada acontecimiento. Normalmente, estos
vestidos – al igual que otros muchos ornamentos de la boda- son alquilados
porque su precio es demasiado alto como para poder comprarlos.

La celebración previa a la
boda se llama Manjha. Para esta ocasión todas las novias
musulmanas escogen un vestido de color amarillo con muchos ornamentos. Este
mismo día también se realiza otro rito – que estoy segura que muchas
mujeres cristianas querrían hacer- el Mehndi, en el que un
profesional de la pintura realiza patrones en las manos y en los pies de la
novia. Es lo que comúnmente se conoce como henna.
El día de la boda recibe el nombre de Nikaah y se
celebra en casa de uno de los novios. Para este momento las novias no eligen un
vestido blanco como hacen los europeos, sino que nos decantamos por vestidos
rojos, violetas y verdes decorados con bordados dorados y pedrería. Además,
acompañan estos trajes con joyas de oro, cuantas más mejor.

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